A pesar de esto, Alex continuó utilizando los cheats de manera moderada. Aprendió a utilizarlos para superar obstáculos específicos y luego dejó de usarlos para disfrutar del juego de manera más natural.
Un joven llamado Alex era uno de ellos. Había pasado horas jugando al juego, pero estaba teniendo problemas para avanzar en algunas partes. Los entrenadores que encontraba en el camino eran demasiado fuertes y no podía vencerlos.
Sin embargo, Alex también se dio cuenta de que utilizar cheats podía afectar la experiencia de juego. Algunos de los trucos eran tan poderosos que hacían que el juego fuera demasiado fácil y perdió parte de su diversión.
La historia de Alex se convirtió en una leyenda entre los jugadores de Pokémon Rojo Fuego. Algunos lo consideraron un héroe por descubrir los secretos del juego, mientras que otros lo criticaron por utilizar cheats.